¿Crees que llegar a los treinta es sinónimo de que la vida ya siempre se verá igual? ¡Nada más equivocado! Aquí te diremos cuáles son las razones más poderosas que tienes para volver a estudiar después de esta edad, así como las ventajas que traerá a tu bienestar, oportunidades y mucho más.
¡Desmitifiquemos punto por punto!
Mitos de estudiar después de los treinta
“No se puede compaginar la educación y el trabajo”
Es muy probable que ahora desempeñes una actividad laboral que consume tu tiempo, ya sea en una empresa, con un negocio propio o en la crianza de tus hijos, por ejemplo. Y sí, hace varias décadas, estudiar mientras se llevaba una vida tan activa era virtualmente imposible. Sin embargo, hoy en día existen esquemas de clases en línea o mixtos (junto con algunas sesiones presenciales) que te permitirán encontrar el mejor horario para comenzar a estudiar.
“No tengo nuevas habilidades que explorar”
Si hay algo que no tiene fin, son nuestros talentos, mismos que se pueden potenciar para lograr mayor experiencia y conocimiento. Incluso, en esta época de tu vida te conoces mucho mejor de lo que lo hacías a los dieciocho, así que ponte a pensar en qué es lo que te gusta y se te da fácil, y te gustaría potenciar.
Por ejemplo, imagina que en su momento pensaste en estudiar arquitectura o de hecho cursaste esa carrera, pero con el tiempo te has dado cuenta de que lo que más te gusta es analizar el comportamiento de las personas y sus motivaciones. ¡Psicología podría ser una gran licenciatura para ti!
“Creceré laboralmente solo a lo largo de muchos años (o quizá no pueda crecer)”
Este es uno de los mitos que más frenan a las personas a intentar algo nuevo. Quizá piensas que tu trabajo actual no te permite comenzar esta aventura de conocimiento, pero ten en cuenta que tener una licenciatura, ingeniería o maestría puede ayudar a que valoren más tu perfil y surjan mejores oportunidades.
Estudiar, por lo tanto, puede ayudarte a recibir aumentos de sueldo, promociones hacia mejores puestos o abrirte el mercado laboral hacia oportunidades más acordes con lo que aspiras.
“Ya no tengo a nadie a quien conocer”
Sabemos que a los treinta y más parece que nuestros círculos sociales están asentados. No obstante, volver a la universidad puede hacer que encuentres a nuevas personas ávidas de conocimiento, en búsqueda de desarrollarse como profesionales y con negocios ambiciosos en mente. Sin duda es gente de la que vale la pena rodearse, ¿cierto?
Anímate en estudiar y, quién sabe, podrías encontrar al socio de un futuro negocio próspero o a un inversionista que le dé alas al proyecto que te gustaría comenzar.
“Solo puedo hacer lo que hago ahora”
Con la edad llegan las zonas de confort. Al final, somos adultos que han pasado por muchas experiencias y tienen “la vida hecha”. Aun así, entrar a un programa de estudios te brindará una nueva perspectiva y te abrirá a sus posibilidades. No importa tu edad, sino el ahínco con que te entregues, la disciplina que desarrolles y tus ganas de cambiar tus perspectivas actuales hacia unas más grandiosas.
Volver a estudiar después de los treinta puede ser la clave para que pases de ser un trabajador para una empresa a fundar la tuya propia, o un servicio independiente, si es que lo deseas. La clave de la educación formal es que no solo te brinda datos de valor, sino que te abre a la práctica profesional, para encontrar aliados clave.
“Me quedé atrás”
Tantos exponentes de diversas áreas han comenzado a crear sus obras o iniciar sus proyectos a mayor edad, como José Saramago, novelista que se dio a la tarea de escribir a los cincuenta años, con fracasos anteriores en su haber. Ahora tienes más experiencia, sabes cómo es el mundo y tienes una perspectiva más profunda de ti mismo. Es el mejor momento para comenzar, sin duda alguna.
Además, si tu miedo es que no comprendes la tecnología que se usa en las clases o que no dominas su uso, recuerda que tus profesores y administrativos te podrán ayudar en el tema de la capacitación. Ábrete también a la ayuda que puedan prestarte tus compañeros o consulta los tutoriales que te abran la puerta a las herramientas más usadas hoy en día.
“No sabría en qué especializarme”
Existen muchas carreras que no requieren un límite de edad para conseguir una especialización. Las ciencias administrativas y del comportamiento humano, por ejemplo, cuentan con un amplio abanico de posibilidades para que te desarrolles en la rama que más te gusta, sin más restricciones que tus ganas de salir adelante.
¿Qué beneficios te da volver a estudiar?
Recapitulando, veamos algunos de los beneficios que te dará estudiar en esta etapa de tu vida:
- Podrás encontrar una mayor variedad de opciones de empleo y aprovecharlas.
- Ahora que te conoces mejor, podrás explorar tus habilidades y perfeccionarlas.
- Podrás encontrar a personas afines entre tus colegas, quienes pueden ser tus socios en un futuro.
- Encontrarás actividades que estimulen tus talentos y te den plasticidad neuronal (¡sal de la zona de confort!).
- Puedes obtener las habilidades que te lleven a emprender o mejorar una posición actual de empleo.
- Llevarás tus grados de estudio a un mejor nivel, lo que implica que serás un ejemplo para las próximas generaciones de tu familia y les impulsarás a crecer académicamente también.
Ceduk te brinda educación de calidad a la medida
¿Clases presenciales, en línea o sistema mixto? En Ceduk te ofrecemos una amplia oferta laboral con un esquema que te brindará diversas ventajas, como la flexibilidad, aunada a un aprendizaje de alta calidad, impulsado por la tecnología y un excelente profesorado.
Además de nuestras licenciaturas en línea e ingenierías, como la ingeniería en sistemas, carrera de Mercadotecnia y Ventas, licenciatura en derecho o Psicología Organizacional, entre muchas otras, encontrarás que tenemos maestría en administración y Logística de Negocios, que te llevarán al siguiente nivel.
Si tienes dudas o quieres inscribirte ahora mismo, mándanos un mensaje de WhatsApp en el botón que aparece a la derecha.






